Ocho de marzo “Día Internacional de la Mujer Trabajadora”

Ocho de marzo “Día Internacional de la Mujer Trabajadora”

 

Acompañando nuestras colegas

La historia comienza, con versiones que señalan, que el 8 de marzo de 1857 tuvo lugar una marcha de costureras de la compañía Lower East Side en reclamo de una jornada laboral de diez horas.

Diez años después, en 1867, también en el mes de marzo, tuvo lugar una huelga de planchadoras de cuellos de la ciudad de Troy, y la formación de un sindicato.

Un 5 de marzo de 1908, Nueva York fue escenario de una huelga polémica. Un grupo de mujeres reclamaba la igualdad salarial, la disminución de la jornada laboral a 10 horas, y un tiempo para poder dar el pecho a sus hijos.

La historia más difundida es la que señala que unas 40 mil costureras industriales se declararon en huelga. Durante la misma, 129 trabajadoras murieron quemadas en la fábrica Cotton Textile Factory, en Washington Square, Nueva York. El 25 de marzo de 1911 se produjo el incendio de la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. El fuego causó la muerte de 146 trabajadoras textiles que murieron por quemaduras provocadas por el fuego, la inhalación de humo, o por derrumbes y suicidio luego de arrojarse al vacío por temor a las llamas.

Los dueños de la fábrica habían encerrado a las trabajadoras para forzarlas a permanecer en el trabajo y no unirse a la huelga, en un incendio que se atribuyó al dueño de la fábrica como respuesta a la misma.

La mayoría de las víctimas eran jóvenes mujeres inmigrantes de origen judío e italiano de entre dieciséis y veintitrés años de edad. La víctima de más edad tenía 48 años y la más joven 14 años.

Empero tan dramática tragedia no alcanza a llenar la historia del 8 de marzo. Está cruzada por situaciones y hechos que muestran un escenario más complejo y rico en acontecimientos marcados por la Primera Guerra Mundial, la revolución rusa, la lucha por el sufragio femenino, las pugnas entre socialistas y sufragistas, y el creciente auge del sindicalismo femenino durante las primeras décadas del siglo XX; que se profundizaron hacia finales del siglo pasado.

El tesón infatigable no ha cedido, y la mujer avanza desde las hogueras inquisitoriales, con sus compromisos, valga reivindicar el que impulsan en estos días, sus roles, sus sacrificios, su inteligencia en aportes desde su imprescindible presencia en el mundo contemporáneo y futuro legítimamente ganado.

Honra entonces a ellas!

Saludos a nuestras mujeres.

Comisión Directiva

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